2009-11-30Rumbo a la firma de un nuevo acuerdo climático mundial en Copenhague
La ciudad de Copenhague, en Dinamarca, será el lugar donde se discutirá y se espera firmar un acuerdo para terminar con las emisiones de gases contaminantes que provocan el calentamiento global y ponen en peligro al planeta.
De acuerdo a los datos presentados por el portal oficial de “Copenhague 2009”, los cambios en el mundo desde la negociación del Protocolo de Kyoto en 1997 demuestran que es necesario otro acuerdo. China ha sustituido a EE.UU. como el emisor más importante de gases contaminantes. Los combustibles de origen fósil no tan sólo son una fuente de contaminación, sino que también constituyen una fuente de energía cuyas reservas se reducen constantemente. El objetivo es pues llegar a un acuerdo que reduzca la cantidad total de emisiones de de dióxido de carbono, CO2. Estos trabajos programados a realizarse entre el 7 y 18 de diciembre buscarán reunir a los representantes de 190 naciones.
Diversos puntos son los que se avizoran en la agenda y adelantan el debate, entre ellos el que los objetivos a largo plazo, que abarcan varias décadas en el futuro, podrían convertirse en un pretexto de inacción en el período intermedio, mismos que ponen en contradicción el acelerar el proceso de conversión a un futuro más sostenible.
La transferencia de tecnología y la ayuda financiera también forman una parte importante de los debates.
Otro punto es el de cómo tratar los bosques, pues se señala que la deforestación refuerza el efecto invernadero por lo que, en principio, las iniciativas contra la deforestación o reforestación deberían tener un efecto positivo sobre la cantidad de bióxido de carbono en la atmósfera. Sin embargo, la conservación de los bosques no es uno de los proyectos contemplados, aunque hay grupos que argumentan que debería incluirse.
Otro debate se centra en cómo debería tratarse la reubicación de empresas con un alto nivel de consumo de energía a países en desarrollo. La industria del cemento es el ejemplo más urgente, ya que utiliza grandes cantidades de energía.
Y es que mientras Estados Unidos busca que la Cámara de Representantes apruebe la ley denominada “cap – and - trade” en la que el presidente busca recortar las emisiones en un 17% para el 2020; Canadá y Japón han prometido reducir sus emisiones entre un 20% y un 40% si hay un acuerdo global. China en tanto quiere que el acuerdo contemple la contaminación per cápita.
Brasil e Indonesia son los que lanzan mayor cantidad de carbono a la atmósfera a causa de la tala y quema de sus bosques y selvas, dicen estar dispuestos a no cortar ni una hoja más si se los compensa con créditos blandos para subsidiar a sus ganaderos e industriales.
La India en tanto, asegura que llegará a la Cumbre con una batería de leyes aprobadas para detener las emisiones, país que ha padeciendo enormes problemas por los cambios en las lluvias del Monsoon, el derretimiento de los glaciares de los Himalayas y el incremento en el nivel del mar; como lo declaró el ministro de Medio Ambiente indio, Jairam Armes durante la una conferencia en la capital danesa.
Otro punto de negociaciones es cómo financiar el recorte de seis mil millones de toneladas de dióxido de carbono para el 2020 y otras 20 gigatoneladas para el 2050.
Una propuesta presentada es la de "cap-and-trade" que congela las emisiones de todos los países y se les asigna una cuota de contaminación. Si alguno de esos países logra bajar esa cuota, podría canjear lo que le sobre con otro país que lo necesite. De esta manera se crearía un mercado de bonos que le pondrían un precio a la tonelada de dióxido de carbono
La otra propuesta es la de implantar directamente un impuesto universal a la emisión de contaminantes y con ese fondo financiar la reconversión de los países en desarrollo.
Mientras estos debates esperan su discusión en la ciudad de Copenhague, Dinamarca; diversos países en el mundo afinan sus agendas para ser presentadas en la Cumbre del Clima de naciones Unidas a realizarse en la ciudad danesa; tal es el caso del Congreso mexicano que hoy inició un foro en el que académicos, especialistas, investigadores, funcionarios y legisladores, analizan las propuestas a incluir en los próximos trabajos.