La Cámara de Diputados reconoció la trayectoria artística y cultural de Guillermo Arriaga, Consuelo Sáizar, Marcela Fuentes-Berain, María Katzarava, Betsabeé Romero, Ramón Vargas y Jorge Federico Osorio, a quienes la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, atribuyó parte de la construcción cultural del primer cuarto del siglo XXI mexicano.
Durante la ceremonia, realizada en el Palacio Legislativo de San Lázaro, la diputada López Rabadán sostuvo que el arte y la cultura ocupan un lugar esencial en la vida pública, porque construyen comunidad, preservan la memoria y permiten a la sociedad observarse y transformarse.
Afirmó que el trabajo de los siete reconocidos ha contribuido a enriquecer la manera en que México se expresa, se comprende y se proyecta ante el mundo. Señaló además que el sector cultural requiere atención, reconocimiento y condiciones que permitan a sus integrantes crear con libertad y hacer accesible su trabajo a la sociedad.
Al entregar los reconocimientos, destacó la trayectoria de Guillermo Arriaga como escritor, guionista, director y productor cinematográfico, así como su aportación a la literatura y al cine con obras como Amores perros, 21 gramos, Babel y Los tres entierros de Melquiades Estrada. Recordó también sus novelas y los reconocimientos internacionales que ha recibido.
A Consuelo Sáizar le reconoció su trabajo en el ámbito editorial, la promoción de la lectura y el fortalecimiento de instituciones culturales. La editora recordó que hace cinco décadas salió de Acaponeta, Nayarit, con la aspiración de dirigir el Fondo de Cultura Económica, objetivo que alcanzó a los 65 años. Consideró que la cultura es una de las principales señas de identidad de México y una expresión de su peso internacional.
La dramaturga y libretista Marcela Fuentes-Berainrecibió el reconocimiento por su contribución a la escritura dramática y audiovisual. Al agradecer la distinción, recordó que en 2023 su trabajo en Florencia en el Amazonas, con música de Daniel Catán, llegó al Metropolitan Opera de Nueva York.
La soprano María Katzarava fue reconocida por una trayectoria de 42 años y por la proyección internacional de su talento. Hija de una familia de músicos, explicó, que aunque inicialmente contempló estudiar medicina, terminó por asumir que los músicos también pueden ser “médicos del alma”. Destacó además el papel de la música para alejar a niñas y niños de la violencia.
En el campo de las artes visuales, López Rabadán distinguió a Betsabeé Romero por su interpretación contemporánea de la memoria, la identidad y las tradiciones mexicanas. La artista sostuvo que dedicarse al arte implica trabajar a largo plazo y resistir la velocidad de los tiempos actuales. Ante la situación del sector cultural, llamó a cerrar filas para defender el arte, la cultura y el patrimonio nacional.
Ramón Vargas fue reconocido por su trayectoria como una de las grandes voces de México y por su presencia en escenarios internacionales. A nombre del cantante, José Antonio Vargas señaló que la diversidad cultural no impide la cohesión social y llamó a respaldar todas las expresiones artísticas, desde las artesanías y la pintura hasta la literatura, la escultura y la música.
Jorge Federico Osorio recibió el reconocimiento por su trayectoria como pianista y su excelencia interpretativa. En su representación, José María Álvarez subrayó la importancia de la educación artística y de formar a nuevas generaciones para que encuentren en la música y las artes herramientas para construir su propio camino.



