La Comisión Permanente aprobó la renuncia de Mónica Aralí Soto Fregoso como magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), con efectos a partir del próximo 31 de agosto, en una votación que abrió un nuevo debate. En votación nominal, el pleno aprobó la renuncia con 26 votos a favor, cinco en contra y cinco abstenciones.
Durante el debate, Morena defendió el derecho de la magistrada a concluir su encargo y rechazó que existieran impedimentos constitucionales para aceptar su decisión. La diputada Margarita Corro Mendoza sostuvo que la renuncia debía ser atendida para garantizar el funcionamiento de las instituciones democráticas.
Por Acción Nacional, el senador José Máximo García López cuestionó que la magistrada no hubiera acreditado, a su juicio, una causa grave para presentar su renuncia, como establece la Constitución. Advirtió que aprobar la renuncia sin que el Senado analizara y fundamentara la gravedad del motivo expuesto podría constituir una irregularidad en el procedimiento legislativo.
Desde el Partido Verde, el senador Jorge Carlos Ramírez Marín consideró que Mónica Soto tiene derecho a determinar que su ciclo profesional ha concluido. Destacó además que durante su trayectoria cumplió con la responsabilidad encomendada sin favorecer los intereses de una fuerza política en particular.
La senadora Carolina Viggiano Austria (PRI) sostuvo que la renuncia reducirá la capacidad de la Sala Superior y advirtió sobre posibles consecuencias para el próximo proceso electoral. Señaló además que, con la salida de la magistrada, el Tribunal quedará integrado únicamente por una mujer, lo que implicaría un retroceso en materia de paridad.
El coordinador del PT, diputado Reginaldo Sandoval Flores, descartó que la salida de la magistrada afecte el funcionamiento de la Sala Superior. Señaló que, conforme al marco jurídico vigente, el Tribunal Electoral puede sesionar con cuatro magistraturas, por lo que la renuncia no impediría resolver los asuntos de su competencia.
Movimiento Ciudadano, por su parte, vinculó la renuncia con un proceso más amplio de debilitamiento de las instituciones electorales. El diputado Gibrán Ramírez Reyes afirmó que la salida de Mónica Soto representa, desde su perspectiva, un episodio más en la pérdida de autonomía del Poder Judicial y de los órganos electorales.



