La reforma a la Ley de Inversión Extranjera, que establece controles para la participación extranjera en empresas de sectores clave en México, fue aprobada por la Cámara de Diputados en lo general por 314 votos a favor y 117 en contra. Mientras que en la votación en lo particular obtuvo 321 en pro y 106 en contra, por lo que se avaló sin cambios y fue remitida al Ejecutivo Federal para sus efectos constitucionales.
Entre los puntos clave de la iniciativa, se menciona la ampliación de la integración de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras (CNIE) al incorporar, con voz y voto, a titulares de las secretarías de la Defensa Nacional, Marina y Seguridad y Protección Ciudadana, así como de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones.
El dictamen establece que la CNIE deberá resolver las solicitudes de inversión en un plazo máximo de 45 días hábiles. Además, tendrá que presentar al Congreso un informe semestral sobre su gestión en materia de seguridad nacional y podrá comparecer ante las comisiones legislativas competentes que la convoquen.
El nuevo marco legal, incorpora un procedimiento especial para revisar adquisiciones que superen el 49 por ciento del capital de empresas mexicanas por parte de inversiones extranjeras en sectores estratégicos como energía, minería, inteligencia artificial, ciberseguridad, infraestructura crítica y almacenamiento de datos.
Al posicionarse por Morena, la diputada Dolores Padierna Luna mencionó que la reforma permitirá la inversión, tecnología, empleos y crecimiento económico, sin comprometer la seguridad nacional ni la capacidad de decisión sobre sectores estratégicos. Explicó que las nuevas disposiciones permitirán proteger infraestructura como las redes eléctricas, los centros de datos, las cadenas de suministro y la información de millones de personas ante posibles riesgos derivados de adquisiciones extranjeras.
En tribuna, el diputado Ernesto Sánchez Rodríguez (PAN) consideró que el proyecto no ofrece certeza jurídica a los inversionistas. Cuestionó que el apartado que establece obligaciones de solicitar autorización para ciertas operaciones sin precisar el monto de activos que activaría ese requisito. También cuestionó el periodo de 90 días para permitir la venta de activos.
Por su parte, el diputado Luis Enrique Miranda Barrera(PVEM) aclaró que la reforma no busca cerrar las puertas del país a la inversión extranjera, sino establecer mecanismos para revisar operaciones que pudieran poner en riesgo la seguridad nacional. Detalló que la Comisión podrá autorizar una adquisición, imponer condiciones para reducir posibles riesgos o impedirla cuando existan razones de seguridad nacional que lo justifiquen.

El diputado José Alejandro Aguilar López (PT) destacó que los cambios contemplan una revisión obligatoria cuando el capital extranjero pretenda adquirir más del 49 % de empresas en sectores como energía, minería, transporte, telecomunicaciones, inteligencia artificial.Añadió que la reforma también fortalece las atribuciones de la CNIE.
El diputado Hugo Eduardo Gutiérrez Arroyo, del PRI, advirtió que las modificaciones podrían desalentar nuevas inversiones debido a la falta de precisión sobre los montos que activarían la revisión y los sectores sujetos a control. Además, cuestionó la participación de secretarías de la Defensa Nacional, Marina y Seguridad y Protección Ciudadana en la CNIE para todos los asuntos.
Desde Movimiento Ciudadano, la diputada Gloria Elizabeth Núñez Sánchez reconoció la necesidad de contar con mejores mecanismos para proteger los sectores estratégicos, pero consideró que la minuta amplía excesivamente el alcance de la seguridad nacional en la revisión de proyectos de inversión extranjera. Recordó que su partido ya había advertido, desde el Senado, sobre los riesgos de incorporar a las Fuerzas Armadas en la política de inversión extranjera.



