El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, compareció esta mañana ante la Cámara de Diputados con motivo del Segundo Informe de Gobierno, donde destacó que durante la actual administración se han otorgado becas a 22 millones de estudiantes y distribuido más de 154 millones de libros de texto gratuitos.
Durante su intervención, detalló los alcances de la Nueva Escuela Mexicana, donde rechazó que su propósito sea adoctrinar a niñas, niños y jóvenes. Sostuvo que el modelo busca fomentar el pensamiento crítico, el amor a la patria y la responsabilidad comunitaria. También afirmó que las becas están destinadas a apoyar a los estudiantes para que cumplan sus metas, no para obtener respaldo político.

En materia de salud mental y aprovechamiento escolar, explicó que la regulación del uso de teléfonos celulares en las escuelas surgió de las inquietudes de docentes, quienes reportaron dificultades de atención en las aulas. Señaló que la medida forma parte de las acciones para mejorar el entorno educativo.
Sobre la prueba PISA, Delgado consideró que sus resultados no deben ser la única referencia para definir la política educativa. Afirmó que la evaluación debe servir para identificar las necesidades de cada estudiante y mejorar su desempeño en el aula, más allá de los resultados que generan atención pública durante algunas semanas.

A nombre de Morena, la diputada Blanca Araceli Narro Panameño destacó la regulación de dispositivos electrónicos en las aulas, al considerar que ayudará a fortalecer la convivencia entre docentes y estudiantes. Señaló que reducir las distracciones puede favorecer el aprendizaje, las relaciones humanas y el desarrollo del pensamiento crítico.
La diputada Laura Cristina Márquez Alcalá (PAN) cuestionó los resultados del sistema educativo y puso el acento en el desempeño de los estudiantes en matemáticas, comprensión lectora y ciencias. A partir de los resultados de evaluaciones internacionales, preguntó al secretario Mario Delgado por qué persisten las dificultades de aprendizaje y señaló una contradicción entre el discurso oficial y el nivel académico de los alumnos.

Por parte del Partido Verde Ecologista de México, la diputada María Luisa Mendoza Mondragón planteó la necesidad de resolver los problemas financieros que enfrentan las universidades públicas. Advirtió que, durante años, diversas instituciones han dependido de recursos extraordinarios para cubrir sus compromisos, por lo que propuso avanzar hacia un esquema de financiamiento sostenible que les dé mayor certidumbre.
Al cuestionar el modelo educativo vigente, la diputada Xitlalic Ceja García (PRI) acusó a la actual administración de impulsar la Nueva Escuela Mexicana con deficiencias. Sostuvo que sus contenidos presentan errores y una orientación dogmática que, a su juicio, resta importancia a las matemáticas, las ciencias y las herramientas digitales.
La diputada Magdalena Núñez Monreal (PT) defendió la Nueva Escuela Mexicana como un modelo humanista, inclusivo y comunitario, enfocado en formar estudiantes críticos y respetuosos de la diversidad cultural y lingüística del país. Asimismo, rechazó que las becas sean dádivas y afirmó que estos apoyos pueden ser decisivos para que niñas, niños y jóvenes continúen sus estudios en lugar de abandonarlos.
El diputado Gibrán Ramírez Reyes (MC) puso en duda la aplicación de la Nueva Escuela Mexicana y la calificó como un desastre curricular que, dijo, las autoridades ya intentan corregir. Por ello, pidió al secretario Mario Delgado que los ajustes al modelo se realicen de manera pública. También advirtió que no hay elementos suficientes para afirmar que se ha revertido el rezago educativo, que alcanzaba a 24 millones de personas hasta 2024.



